Las categorías no cambian por moda, cambian por hábito.
Una tendencia genera ruido, conversación, ediciones limitadas. Un alfajor de pistacho inesperado en la góndola o una bebida funcional que aparece en un menú de temporada. Lo que estamos viendo en la categoría de bebidas, especialmente con el avance del low & no alcohol, no es una moda pasajera. Es un cambio de hábito.
Y cuando el hábito cambia, todo el ecosistema de marcas se ve forzado a recalibrar.
